Noticias

Steel Framing: reformas rápidas y eficientes

5 Jul 2017
Print this pageEmail this to someoneShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestShare on TumblrShare on LinkedIn

A la hora de intervenir viviendas existentes, dos casos muestran las ventajas de construir en acero obteniendo soluciones rápidas y de alto confort.

Dos obras muy distintas reúnen una característica en común: intervenir una vivienda existente que por diversas razones demandaba una solución rápida y de alto nivel de confort. El primer caso es un PH que debía ser ampliado incorporando un estudio de música en la terraza para lo cual había que restringir el peso adicional sobre la estructura. Luego, una vivienda en La Plata que acusaba un abanico de patologías que ponían en riesgo su habitabilidad. En cada caso, los proyectistas consideraron que el Steel Framing era la solución adecuada.

Caja de música en la azotea

Sobre una azotea en un PH se construyó un espacio destinado a una sala de música. La estructura existente contaba con una capacidad resistente limitada, por lo cual era esencial restringir el sobrepeso que le sumaría la nueva construcción.

El estudio HAUSIT desarrolló un volumen absolutamente independiente de las medianeras y de la azotea, apoyado sobre una plataforma con cinco patas que coinciden con la ubicación de las columnas en planta baja. De ese modo, la obra nueva no requirió modificar el escurrimiento de la azotea existente, que estaba en buen estado.

Sala de música. Tiene 18 m2 y se accede a través de un deck de lapacho sobre la estructura de acero.

“Cada una de las variables que afectaba la ejecución del proyecto nos acercaba más a elegir el Steel Framing como sistema constructivo”, explica la ingeniera Sonia Ganem, de HAUSIT. Esta solución permitió reducir el peso de la nueva construcción y trabajar con velocidad y limpieza para afectar lo menos posible a los dueños de la casa, que continuaron viviendo en el PH durante toda la obra. El Steel Framing también era adecuado para atender los requisitos de aislación acústica, imprescindibles por el destino del proyecto.

“A los aspectos técnicos que debíamos resolver se sumaba el interés de los propietarios por el uso de materiales y tecnologías sustentables”, aclara Ganem. Y agrega: “En este tipo de proyectos es fundamental evaluar la interacción con las preexistencias y lograr que los tiempos en la obra sean los menores posibles. De esta forma, también se optimiza el consumo de materiales y se evitan desperdicios”.

La sala tiene 18 m2 y se accede a través de un deck de lapacho sobre la estructura de acero. En el espacio semicubierto, resuelto con la misma perfilería a la vista, se puede inferir el método constructivo utilizado.

“La perfilería cumple con normas específicas y tiene diferentes dimensiones y espesores, dependiendo de la posición que ocupe dentro del proyecto. Además, desarrollamos un modelo virtual que nos permite definir con precisión milimétrica el consumo de acero”, detalla Ganem. Como los tiempos de obra son muy acotados, es fundamental que toda la logística de materiales se realice en tiempo y forma (en este caso, el proveedor fue Perfiles JMA).

El revestimiento exterior es de chapa acanalada y madera y cubre un sistema multicapa que otorga gran aislación higrotérmica. El acondicionamiento termoacústico fue resuelto con celulosa proyectada en paneles, bajo cubierta y cielo raso. El sistema se completa con carpinterías de alta prestación de PVC con DVH.

Reconstruir desde los cimientos

Cristina, la dueña de una vivienda de 72 m2 ubicada en la ciudad de La Plata, acudió a un arquitecto con la seguridad de que su casa no tenía arreglo. “Había todo tipo de vicios constructivos: pisos levantados, fisura de muros, humedad ascendente de cimientos, moho y hongos en paredes, desprendimiento de revoques, etcétera”, comparte Esteban Jáuregui en referencia al estado de la propiedad, de solo 10 años de antigüedad.

De la vivienda existente se preservaron los muros perimetrales y el techo.

La señora tenía la posibilidad de solicitar un préstamo para encarar una refacción de “cirugía mayor” que evaluó como imprescindible el arquitecto. La obra requería la demolición totalhasta el suelo natural, con excepción de los muros perimetrales y la cubierta de tejas francesas sobre cabios y machimbre a la vista. Las fundaciones, instalaciones y carpinterías también se harían a nuevo.

Sobre los muros se colocaron perfiles de acero que fueron revestidos para incrementar la aislación térmica. Mientras que los tabiques interiores se construyeron con el sistema Steel Framing.

“Como no se incrementó la superficie no fue necesaria una aprobación municipal. Con el cómputo y presupuesto la entidad bancaria aprobó el préstamo”, aclara Jáuregui, quien bautizó a la obra como la Fénix 2, porque si “Fénix renació desde sus cenizas, ésta renació desde sus escombros”.