| El artista venezolano Jesús Soto expone en Buenos aires las 27 obras que componen que tienen como protagonista principal el movimiento real o virtual producido a partir de efectos ópticos.
Con el fin de responder a la necesidad de promover propuestas artísticas claves en el arte latinoamericano, el martes 13 de junio, se inauguró en Fundación Proa, en la ciudad de Buenos Aires la muestra de Jesús Rafael Soto: “Visión en Movimiento”.
Organizada por el Museo Tamayo Arte Contemporáneo de México, con la curaduría de Tatiana Cuevas y Paola Santoscoy y la coordinación de Cecilia Rabossi, la exposición que permanecerá abierta al público hasta el 3 de septiembre de 2006, parte de las primeras obras de la década del ‘50 hasta “Penetrable Azul” de 1999. “Visión en Movimiento,muestra el devenir de las pesquisas que lo llevaron a extender la superficie bidimensional con la intención de ampliar las posibilidades de interacción con el espectador, el cual formaría parte de una nueva situación visual”, explican las curadoras.
El precursor del arte cinético descubre que para conseguir el movimiento debía introducir el espacio real, superpone láminas de plexiglás separadas a una determinada distancia para crear tramas geométricas que se ponen en funcionamiento con el desplazamiento del espectador. En sus búsquedas se sirve de color, alambre y varillas suspendidas o trazos que flotan y vibran en relación con las tramas del fondo.
El interés de Soto en involucrar al espectador en sus obras lo condujo, a fines de la década del ’60, a la realizar los Penetrables: “Éste se introduce entre hilos o varillas verticales que han invadido todo el espacio disponible y constituyen la obra misma. Desde ese momento, espectador y obra se encuentran físicamente mezclados de un modo inextricable. Con esos Penetrables llego a materializar totalmente el sentimiento profundo de la situación del hombre inmerso en un universo ‘lleno’ en el cual materia, espacio y tiempo son un continuum de vibraciones infinitas”, expresó Soto. |